Interpretando las señales
al ritmo de mi intuición.
Estoy con cafecito en mano. Son las 07H44, el punto exacto del que arranco la escritura de esta carta.
Si quieres acompañar tu lectura con música, esta es la canción que suena en este momento en mi playlist.
Ayer me dormí relativamente temprano y cuando eso sucede, me suelo despertar mucho antes de lo habitual. Así pasó y mientras reposaba tranquila en mi cama, pensé en lo que me gustaría compartir hoy, en este espacio.
Las señales y mi forma de interpretarlas.
Me encantaría ofrecer previamente, algunas luces sobre el tema.
La interpretación de las señales es íntima. Se mueve al ritmo de la intuición y su tejido contiene hilos de colores que reflejan el momento en el que cada persona se encuentra. Aquí se expresan sus desafíos, dolores, preguntas sin respuesta, incluso temas que se han postergado y que de repente están esperando salir a la luz, entre otras miles de opciones.
Lo que voy a compartir es mi propia experiencia con las señales y la sutileza del viaje al que me llevan cuando aparecen.
Lo demás tendrá que ver con lo que deseas tomar a partir de mis historias, apreciando el aporte que le puede brindar a tu proceso.
🏎️En sus marcas, listos, fuera🏁
Te planteo dos preguntas para entrar en sintonía con la esencia de esta carta:
¿Cómo te tomas esto de la interpretación de las señales?
Esta pregunta es clave porque desde aquí parte la energía con la que llevarás este “juego”: como algo divertido, como algo que te da curiosidad y que intentas descifrar, como si se tratara de agarrar pistas para completar el acertijo, como si recogieras migas de pan a lo largo del trayecto para encontrar algo perdido, etc.
Así que regálate unos segundos para pensar en ello.
Para ti, ¿qué son las señales?
En la carta Sueños y señales te compartí mi propio significado sobre las señales:
Son la manera en que Dios y el universo entero me dicen “te amamos tanto que queremos que lo sepas, que sientas que estamos contigo”.
✨Cierra los ojos y toma las palabras que lleguen a ti cuando piensas en las señales.
Te voy a contar varias situaciones que se han dado los últimos días, cuya aparición atribuyo como señales.
La canción que te propuse al inicio.
Cuando copié el link de la canción, caí en cuenta de que el título es Where is my mind? (¿Dónde está mi mente?). Si buscas lo que representa esta expresión, encontrarás lo siguiente:
Metafóricamente, significa sentirse desorientado, confundido, perdido o que "no sabes dónde tienes la cabeza". Es una expresión usada para describir la falta de concentración, el olvido o un estado de aturdimiento.
Y quizás pienses, “Ya Ale, pero te pones ya muy detallista con esto de las señales”, y la verdad lo que quiero que notes es que a veces su sutileza te invita a agudizar tus sentidos para captarlas. Por otra parte, también tiene que ver con la naturaleza de cada persona.
Soy consciente de que soy muy sensible a captar estas “coincidencias”, “gestos de la vida” o como queramos llamarle. Además, que lo siento como un ejercicio fascinante que enriquece mi espacio reflexivo, fortalece mi intuición y expande mi creatividad.
Lo cierto es que mientras leía este significado, surgieron estas preguntas:
¿En qué momentos sientes confusión o desorientación?
¿Hay algún espacio de tu vida en el que te sientas perdida?
Al reflexionar en ellas, logro evidenciar que las señales siempre serán una invitación a movernos a otro lugar (obviamente a uno mejor).
Pareciera además, que esto de las señales es como tomar la punta de la lana para luego empezar a desenrollar el ovillo.
Los plátanos en el árbol
Ayer, mientras caminaba con Chispita, pasé por un lugar donde hay un par de árboles y suelen pasear las ardillas. Me encanta detenerme porque siento gran atracción por estos animales y no soy la única porque Chispita también se queda absorta mirándolas.
Pero, en esta ocasión me di cuenta de algo curioso. Alguna persona había dejado un par de plátanos sin cáscara en medio de las ramas del árbol.
Confieso que estos gestos me conmueven porque me hacen pensar en la generosidad de la humanidad y en que hay quienes comparten lo que tienen con los seres que los rodean.
De aquí surgió una inspiración:
“Ale, tranquila. Recuerda que la Vida siempre te proveerá de toda esa magia y milagros para que sigas creando, aprendiendo y evolucionando”.
Sentí mucha paz.
Historias que son revelaciones
Hace un par de días encontré el podcast “El mundo del sí”, en el que conocí a una mujer cuya historia me conmovió profundamente.
En resumen, Laura comenta que desde que era pequeña tenía una sensibilidad especial que le hacía percibir y absorber la energía de los espacios y las personas, lo que en esa época de su vida, la hacía sentir cargada, enferma y ansiosa. Canalizaba mensajes, sentía la voz de los ángeles, experimentaba síntomas físicos en su propio cuerpo de quienes visitaba aún sin saber qué tenían.
En la adolescencia, empezó a tener ataques de pánico y recibió medicación, lo cual aminoró la ansiedad pero apagó sus dones espirituales, lo que la hacía sentir fuera de su esencia.
Su madre decidió llevarla al psiquiatra nuevamente y juntos eligieron suspender su medicación. Mientras tanto, Laura convirtió su dormitorio en su lugar seguro, jugando con la luz, la acomodación de los objetos, los aromas y todo aquello que la hiciera sentir en paz.
Es así que se inclinó hacia el diseño de interiores pero con énfasis en lo holístico, procurando así el bienestar integral de las personas.
Cuando escuché esta historia, sentí una emoción indescriptible porque recordé varios pasajes de mi vida.
De pequeña, solía enfermarme y con frecuencia me decían que tenía “mal de ojo”, que no sé si se entiende qué es en todos los países, pero es como si a través de la mirada de las personas, asumieras su energía con todo lo que trae, lo que genera que te enfermes sin ningún motivo aparente.
La solución es un ritual que consiste en que “te pasen un huevo” por todo el cuerpo mientras la persona va haciendo sus oraciones. Luego se lo rompe y vierte en un vaso transparente con agua y allí se observan signos del mal de ojo.
Lo cierto es que a lo largo del tiempo he logrado identificar que se me hace muy fácil captar la energía de las personas, y eso me hace acercarme o alejarme de ellas. Los lugares llenos de gente suelen cargarme con facilidad, por eso tengo cierto nivel de tolerancia al tiempo en el que suelo estar en las reuniones.
Los ruidos, los olores, incluso los sabores de cierto tipo me pueden llegar a “intoxicar” generándome esa saturación incómoda y desagradable. Los movimientos rápidos, ciertas posiciones y viajes en auto me hacen sentir mareada y con gran malestar.
Esto, muchas veces ha sido motivo de dolor y confusión por sentirme diferente o por no querer lo que otros quieren. Siento la necesidad de poner límites que no siempre son comprendidos. Hay épocas en las que no deseo reunirme con gente, a lo que llamo “mi época invernal”, y suelo sentir que debo dar explicaciones de mi alejamiento.
Me gusta mi casa, mi refugio, la soledad, el silencio, mi rutina, mi ritmo. Estoy aprendiendo a aceptarlo y a aceptarme como soy.
Escuchando a esta mujer me sentí acompañada y fue la señal que me llevó a recordarme lo siguiente:
Ale, ama quien eres, ámate como eres. Tu esencia única es bella tal cual como es. Tu sensibilidad te hace ser quien eres. No te exijas más allá de ello. Sigue conociéndote, con curiosidad, ilusión y alegría. Hay todo un universo por descubrir.
El papel que apareció de la nada
Gracias al mensaje del episodio anterior, el día de ayer dediqué varias horas a ordenar varios lugares de mi casa. Y al sacar todo de una repisa de mi closet, encontré un papel que había estado buscando por meses. Era una receta con las medidas de los lentes para lectura, que el oftalmólogo me había prescrito en mi última consulta.
Ya mandé a hacer mis lentes. Finalmente, en la misma óptica me volvieron a tomar la medida.
Cuando encontré el papel en el mismo lugar en el que lo había estado buscando, me surgió hacerme la pregunta:
¿Qué es lo que actualmente está “frente a mis narices” y aún no logro ver?
Ya te contaré luego todo lo que irá surgiendo en la respuesta.
Podría continuar pero esta carta se haría eterna.
¿Te das cuenta como las señales son interpretadas acorde a lo que cada uno vive, transita o necesita recordar?
¿Logras reconocer cómo te conecta con tu propio “saber”?
Es como si las señales iluminaran esas partes de ti que siempre han estado allí, solo que requerían un poquito de luz para ser vistas.
Me encantaría saber cómo interpretas las señales que se presentan en tu camino y quizás alguna experiencia que hayas tenido con ellas.
Lo bello, como te decía anteriormente, es que siempre nos llevarán a un mejor lugar: un lugar de paz, claridad y armonía. Solo hay que sostener el espacio entre la aparición de la señal y el efecto.
Espero que esta carta te haya ayudado y si quieres seguir profundizando, te extiendo nuevamente la invitación a la experiencia INTUITIVA, que por cierto es mañana viernes 13 de marzo, así que corre e inscríbete.
Ojo, es un taller, no un directo. Será un encuentro por zoom.
Un abrazo fuerte,
Ale




Me identifico mucho con sentir la energía de los lugares y personas y que eso me haga acercarme o alejarme. A veces la gente me ha sentir que exagero con esto. Gracias por el mensaje de amarme y aceptarme tal como soy!
Me encanta leerte Ale, pero te pregunto: cómo se cuando es una señal o estoy overthinking/“imaginando” señales?
🌸 Esta carta es una señal en si misma para mí, Ale 🌸
En este momento de transición interna en la que me encuentro, la cual me ha permitido avanzar hacia lo que quiero de la manera liviana que busco que me acompañe, siento que tus palabras es una forma del Universo de decirme: Estoy aquí. Vas bien, confía que vas integrando este cambio y cada vez lo vas a asentar más.
Hoy voy interpretando señales como:
-Es tu momento para dar ese paso.
-Wow, todo lo que he crecido y el Universo me está mostrando la bendición de mi contribución.
-¿Qué me moviliza a mí estas palabras, esta vivencia...? ¿Cómo esto puede nutrir la manera en qué me trato, hablo e impulso?
-Sí puedes lograrlo.
-Suéltate, confía.
Así que muchas gracias por este escrito ❤️